Historias de hombres 3
13 ene 2012 Dejar un comentario
in Historias de la pipol Etiquetas: a medias, amor, Desamor, hombre, pseudo hombre
Dice ser un verdadero hombre: Por el que todas mueren y el que a todas cede. ¡Patrañas! eso lo hacen todos. Si fuera algo genuino, tendría la valentía de admitir sus errores y el valor de conservar algo que sí podría llamarse amor.
Pero no, prefiere aprovechar y disfrutar de la vida, como si los vanos placeres pudieran darnos felicidad permanente, como si los deseos espontáneos pudieran consolidar ideales que nos convenzan que somos seres humanos y no simples seres que les basta vivir.
Porque vivir no es respirar, ni comer, ni dormir… Esas son necesidades que complementan nuestro ímpetu de despertarnos a diario por algún buen motivo, no guiado por el instinto, sino por la coherencia, el entendimiento y el sentir.
Seguro en su vida profesional llegará lejos, tiene mucho que ofrecer. En su vida personal, tal vez por un tiempo esté bien mientras duren los castillos en el aire, pues tendrá una pseudo felicidad, un pseudo amor y una pseudo vida. ¡Qué mas puede pedir una persona a medias!
Historia de un pseudo hombre
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