De las veces que perdí mi virginidad

Virginidad: estado de la persona que no ha tenido relacion sexual.

Relación sexual: conjunto de acciones de mayor o menor complejidad que realizan dos o más personas de igual o distinto sexo, en las que aparecen componentes de gusto, excitación, deseo sexual y placer.

Mi concepto de virginidad: estado de una persona que no ha realizado acciones de mayor o menor complejidad con dos o más personas de igual o distinto sexo, en las que aparecen componentes de gusto, excitación, etc…

Si pensaban que la virginidad sólo se pierde una vez, están muy equivocados. De acuerdo a estos conceptos, puedo deducir que ya he pedido mi virginidad, y no una, sino muchas veces. A ver hagamos un recuento:

La primera vez, estaba sentada en el suelo jugando con unos bloquesitos de LEGO, vino un niño de mi clase me tomó la mano y me dio un besito (esos que se dan los niños).

También cuando di mi primer beso, fue una acción de menor complejidad que me demostró que el niño de mi kinder no sabía ni me enseñó a besar.

A partir de esto, mi virginidad se fue perdiendo en el nivel subcomplejo y de mero gusto. Hasta llegar a los 18 años…

Cuando conocí al hombre que me hizo volar con sus besos, cada roce de labios era un confin de sensaciones que me hacían subir de nivel. Un beso era el inicio de una caricia y luego de otra y de otra más. Él provocaba en mí pensamientos impuros.

Pero llegó el momento en que , de las veces que perdí mi “virginidad”, debía decidir si perdería también la virginidad más grande para las mujeres, áquella que no implica solamente  la entrega carnal, sino la entrega del alma.

Está claro que muy dependientemente de nuestras creencias, edad, grupo social o cualquier factor, las mujeres tenemos el derecho de decidir el momento y la forma en que queremos perder nuestra VIRGINIDAD.

El concepto que me generé parece fácil de aplicar. Pero ante la posibilidad de perder mi virginidad simplemente por placer o gusto, tomé la decisión de mi vida.

Ahora puedo afirmar con orgullo que sigo siendo virgen porque he conservado lo mejor de mí para el hombre que ame y me ame.

Y si tú (ya sabes cual tú) estás leyendo este post y pensabas que tenías razón en tus falsas especulaciones, pues ya me imagino tu cara de decepción. Y si hubiera pasado a acciones de mayor complejidad contigo, no me habría preocupado el hecho de perder mi virginidad, me hubiera preocupado el hecho de hacer el amor ¿cómo hacer algo que en tu corazón nunca existió? Como dice esta canción: Ve y búscate otra que te haga el favor.

Anuncios

2 pensamientos en “De las veces que perdí mi virginidad

  1. Decepcionado, No, al contrario, me gustó la manera en que desenvuelves una idea. No me decepcionó que no mencionaras lo supuestamente esperado, pues hablar de eso en una bitácora no lo creo apropiado.
    En fin, veré tus otras entradas.

  2. Pues esa es la intención de los titulares sugerentes. Espero no haya sido una total decepción. Y bueno, en un blog se puede hablar de cualquier tema, siempre y cuando, se encuentre la mejor forma de hacerlo, sin ofender la susceptibilidad del lector.
    Gracias por tu comment y, por cierto, tienes un buen blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s