Los millenials sí queremos hijos 

​Desde hace tiempo, varias publicaciones online, nos han puesto a todos los millenials en el mismo saco de la anti paternidad, señalando que esta generación no quiere (o no está preparada) para tener hijos. Pero qué ocurre con los que desafiamos este nuevo estereotipo?

Urban Institute realizó un estudio de las tasas de natalidad en países desarrollados, el cual demuestra que entre 2007 y 2012, dichas tasas entre mujeres de 20 a e0 años se han reducido en al menos 15%.

Según las publicaciones, entre las razones por que las mujeres millenials (en muchas sólo se habla las potenciales madres) no quieren tener hijos, están el desarrollo profesional, la superpoblación y otras relativas como la falta de preparación para criar a un hijo, los gustos por mascotas, los deseos de viajar, etc. 

No obstante, los millenials crecimos precisamente en una era de grandes cambios, la cual nos exige enfrentar tareas simultáneas, en este caso vida profesional y personal. Desde siempre las mujeres han asumido este rol y ahora con la participación activa de varios padres, la tarea de cuidar a un hijo es compartida y en algo mejor sopesada.

Somos la generación con mayor acceso a la información, razón por la cual el desconocimiento sobre crianza ya no es una excusa válida.

Estamos más conscientes del daño ambiental y, pese a los terribles pronosticos, creo que somos muchos los que nos esforzamos por no contaminar y como no somos eternos, podemos dejar el legado a alguien más. 

Los millenials no somos egoístas para traer hijos al mundo por obligación. Ahora lo hacemos por elección y la decisión de tenerlos o de no hacerlo es igual de válida, siempre y cuando no sea juzgada como se pretende con algunos tipos de publicaciones.

En mi caso, aún tengo muchos sueños por cumplir y, al contrario de quienes piensan que por tener un hijo esos anhelos se quedaron frustrados, les digo que ahora hay una personita más que me alienta y será feliz por poderlos alcanzar. 

Mi mamá me mima

No importa qué edad tenga, ni qué circunstancias me rodeen, mi mamá me mima y nunca me he avergonzado de ello. Pasan los años, crecemos y vamos descubriendo las cosas que el mundo nos ofrece. Lastimosamente, creemos que nuestro camino va más allá de las enseñanzas y compañía de nuestra madre.

El trato con una madre es muy diverso y rápidamente cambiante, en un momento puedes enfadarte con ella y en otro ya estar riéndote , claro, siempre y cuando ella haya demostrado que tuvo la razón. Recuerdo las veces en las que discutía con mi mamá, sobre todo en la adolescencia, y le decía palabras muy hirientes como “no quiero verte”, “no te metas en mi vida”, “no te necesito”, tú no entiendes”. Aún cuando pasaba la discusión, seguía manteniendo la convicción de que esas frases eran ciertas y que mi madre y yo tendríamos que seguir caminos distintos, no porque lo deseaba en momentos de euforia, sino porque creía que esa era la ley de la vida.

Ahora la ley se está cumpliendo; sin embargo, el cambio de vida y la distancia te hacen valorar la relación que mantienes con tus seres queridos, en este caso con mi madre. Extraño nuestros almuerzos juntas, las salidas de compras, el inevitable helado de la tarde, el juego con los peluches y el beso antes de dormir. Extraño sus palabras de aliento ante los problemas, también sus regaños que me hacía rectificar mi actitud, sus llamadas insistentes cuando quería darme buenas o malas noticias y sus abrazos sin algún motivo especial.

Sé que no puedo volver a ser niña, ni siquiera adolescente, para poder tener a mi mamá todo el tiempo conmigo. Pero también sé que es cierto que aunque crezcamos, nuestra madre siempre va a prestarnos sus atenciones y darnos cariño; de igual forma, los hijos vamos a necesitar de ella, una y mil veces. Ahora solo intentaré cerrar los ojos para recordarla, sentir su abrazo y tenerla junto a mí, viendo los muchos amaneceres que aún nos faltan por compartir.

Si nuestros padres fueran 2.0

Los padres se van tecnologizando, pero imaginemos cómo sería nuestra vida si todos nuestros padres tuvieran acceso a  las tecnologías de la Web 2.0 que nosotros usamos actualmente (Facebook, Twitter, Blogs, Flickr, entre otros).

Si ocurre el caso de que los hijitos van a una fiesta y no llegan a la hora que dijeron, los padres obviamente llaman al celular para saber qué pasó; pero si no les contestan, los padres 2.0 enseguida twitearian: “Mi hijo, Luis Andresito Peréz Arias, salió a una fiesta en casa de su amigo “El Krusty” y hasta ahora no llega, si alguien sabe algo mándeme un msg directo”. Y eso o mensajes parecidos mandarían cada minuto.

Los padres 2.0 subirían a Flickr las fotos familiares, incluyendo áquellas que son bochornosas para nosotros, pero que para ellos son adorables. Nooooo, yo no soy, es mi prima, lo juro.

Todos los días, los padres dejarían algún comment en nuestro Facebook: “Mijita linda, qué hermosa que sales en esa foto, igualita a tu mami” Y qué decir de las fotos privadas (para nuestros padres no para nuestros amigos): “Por Dios, mijito cómo vas a emborracharte de esa forma” “Carlitos Eduardo no me dijiste que era una fiesta sana, eso parece una orgía” “Hija, ese chico que estás besando ¿quién es?, no me has contado que tienes novio”  Y aún hay más, seguro los padres 2.0 formarían su red con los amigos del cole, de la u, del trabajo, etc. y comentarían en plena web acerca de los problemas familiares: “Gracias, Mari por el comentario, pero te cuento que ya está todo bien, por suerte ha sido una falsa alarma y mi hijo Luis no ha dejado a nadie embarazada”

Ahora, si me conecto al messenger, se abre mi ventana y me llega un aviso: isa_didismom@hotmail.com te ha enviado una solicitud para unirse a tu red de amigos, me pregunto: ¿Qué? ¿mi mamá? ¿Ahora tenemos que conversar hasta por la web?:

  • Isamom dice: Mija dónde estás?
  • Didis dice: en mi cuarto, a lado de donde estás tú.
  • Isamom  dice: estás haciendo deberes?
  • Didis dice: no, sólo chateando
  • Isamom: :@ Diana Carolina ponte a hacer primero los deberes. Verás que tienes que arreglar tu cuarto y también que me tienes que ayudar en…
  • Didis aparece como desconectado.
  • Isamom: Diana Carolina, Diana Carolina. Ahora te dejo un comentario en el facebook.

Si tuvieran un blog, pues qué postearian… ahí no estoy segura, mi imaginación no alcanza ese límite pero de seguro sería algo que nosotros los hijos no podríamos asimilar.

Por suerte que nuestros padres no aprendieron las nuevas tecnologías 2.0 y que los que quieren hacerlo aún les cuesta un poco de esfuerzo. Pero lo que más me preocupa es que si yo aprenderé las tecnologías que tengan mis hijos.