Didis vie desde mi inexistencia











{6 Febrero 2010}   Nadie cambia

Y recordar que muchas veces creí que ibas a cambiar. Porque no podías tener una actitud inmadura e indecisa para siempre. Quizás un sentimiento grande y fuerte podía ser la chispita para que lo malo se quedara a un lado y decidieras desde cero comenzar. Pero todo fue una vana ilusión y un imposible anhelo, algo que el corazón muchas veces desea pero no lo puede alcanzar si el otro corazón sólo sabe engañar.

Miles de personas juran y perjuran que van a cambiar, y es una mentira, porque si fuera verdad solo dirían “ya cambié”. El futuro es la manera más sútil de prometer con inseguridad de cumplir. Quieres que diga en que se tradujeron tus cambios: la compañía en olvido, la  ternura en distancia y el amor en una despedida, sin un gesto, sin un adiós y sin cambio.

Y es que seamos sinceros Nadie Cambia…  si no quiere cambiar, porque los demás le insisten o por el simple hecho de decir “voy a cambiar”… mejor cambia y no digas nada.



Era un viernes de verano, no esperaba encontrarlo porque ni siquiera lo buscaba, pero ahí estaba él, como un ser desapercibido en medio de la multitud, pero de alguna forma llamó mi atención y lo que es peor provocó algo en mi corazón, sin darme cuenta que en ese instante él preparaba su Debut y despedida.

Me sentí ilusionada por alguien más antes, pero apareció él y confundió mis sentimientos. No podía aceptar la idea de empezar a sentir algo por él, por ese chico que todos catalogaban de mujeriego, inmaduro; que proyectaba una imagen de despreocupado, distraído. Pero al que yo veía como un chico lleno de dulzura, simpatía, alegría y muchas ganas de amar.

Muchas veces me pasó lo del flechazo a primera vista, pero como en la película Inspiración, el encuentro con él tuvo un tinte diferente, algo especial y único.  Bueno, yo interpretaba el papel del chico ilusionado, hasta que se cambiaron los papeles y recordé que era la chica que nunca se quería enamorar porque no quería sufrir la pérdida del amor.

¿Y qué creen? Cada día a lado de él fue un toque de magia, un disfrute de belleza, una dosis de alegría  y muchos pequeños detalles que, poco a poco, sin querer, me enamoraron. Y ese sentimiento, al igual que en la película, me dió la fuerza para luchar por lo nuestro.

Pasó mucho tiempo, todo era perfecto pero ambos la regamos y mi película no tuvo el mismo final feliz. Los dos seguimos nuestros caminos, pero estoy segura que en nuestras vidas,  el recuerdo del primer amor es una inspiración.



{26 Enero 2010}   Manipulaci-off

Que lleno de razón está ese refrán que afirma que el amor es ciego, porque muchas veces por estar supuestamente enamorados terminamos accediendo a hacer cosas que jamás lo hubieramos hecho, es decir, nos sometemos a una manipulación.

En respuesta a una inquietud de mi post   ¿Los hombres nos persuaden, convencen o manipulan? acerca de cómo evitar la manipulación, voy a exponer unos consejos para darnos cuenta de que en una relación, en este caso amorosa, nos están manipulando y cómo terminar con ello.

Según estadísticas, en  Ecuador 8 de cada diez mujeres sufren algún tipo de violencia física, sexual o psicológica. La manipulación es un tipo de violencia psicológica muy común y frecuentemente usada por los hombres, lo que, en mi deducción, de los 8 casos representaría 6.  Lo peor de este tipo de violencia es que es aplicada de forma tan sutil, que recién después de terminar con la relación nos enteramos de que estábamos siendo manipulados o, en el peor  de los casos, asumimos ese comportamiento como una muestra más de afecto y la aceptamos en “nombre del amor”.

En las relaciones de pareja muchas veces hay desacuerdos e incompatibilidades, que con verdadero amor se superan y corrigen. Pero cuando hay manipulación para inhibir esas compatibildiades y sometarlas a nuestros propios intereses, hay una relación egoísta que a la larga terminará lastimando al manipulado. Cuando tu pareja se enoja porque no haces lo que dice, se pone en papel de víctima,  te amenaza  o incluso te maltrata físicamente, es evidente que te encuentras en una relación de manipulación.

El primer aspecto que hay que tomar en cuenta es que la manipulación es un problema real, cercano a nuestro entorno, no podemos decir “a mí nunca me han manipualdo y nunca me va a pasar”, porque con esto solo logramos estar desprevenidos y caer fácilmente en las redes de un manipulador. Pero no quiero decir que debemos estresarnos cada vez que comenzamos una relación, simplemente debemos tener un conocimiento pleno de la otra persona para saber cómo desde un inicio parar una manipulación si se presenta.

Si estamos con alguien manipulador, mi recomendación es terminar por lo sano esa relación, porque si esa persona no está dispuesta a cambiar va a terminar lastimándote yconvirtiéndote en blanco de sus caprichos. Pero si quieres hacer la lucha con un manipulador la primera palabra que debes tener en mente es: NO, es decir, aprender a decir no a las peticiones que tu pareja te haga y no estés deacuerdo;  es importante saber razonar y discutir lo que la otra persona nos dice para defender nuestro punto de vista.

Otro aspecto importante es querernos y aceptarnos tal como somos, comprender que nuestros gustos, convicciones y deseos deben ser respetados aunque no sean compartidos. Recuerda que nadie nos puede prohibir o impedir algo, sin argumentos.

De igual forma, si somos personas autónomas, con autoconfianza y que no dependemos de la opinión de los demás para realizar nuestras actividades, ten por seguro que nadie se sentirá con atribuciones de juzgarte, controlarte y, por ende, manipularte.

Desde que se entabla una amistad son evidentes los factores de manipulación, por eso antes de iniciar una relación amorosa es neceseario poner en claro lo que nos molesta o no estamos dispuestos a aceptar, para llegar a un acuerdo si se desea continuar la relación. En todo momento la comunicación juega un papel primordial para expresarse honesta y abiertamente.

En una relación lo que realmente interesa es el amor sincero que implica respeto, comprensión, aceptación y un sinfin de cualidades positivas, pero de ningún modo acepta la manipulación, en todo caso, la manipulaci-off.



Punto número uno: El chico hecho el vivo propone y cree que dispone, la chica hecha la tonta logra que le propongan lo que ella dispuso.

Punto número dos: Si el chico hecho el vivo dice “quieres ir a un lugar para estar solos” la chica hecha la tonta le responde “bueno, yo voy a mi casa ¿a dónde te vas tú?”

Punto número tres: No es lo mismo querer ser otra que querer ser La Otra.

Punto número cuatro: Por cada 5 chicos hechos los vivos hay dos chicas hechas las tontas (una, la enamorada que al poco tiempo lo descubre y la otra, el vacile o free que al mismo tiempo lo deja).

Punto número cinco: Labia 0 dólares, regalos para convencerla 10 dólares, caja de condones 8 dólares, motel 20 dólares… que la chica hecha la tonta sea una mujer reverbera no tiene precio, para todo lo demás está una chica verdaderamente tonta.

Y es que para un vivo siempre hay (no un tonto) sino uno más vivo.



{20 Enero 2010}   ¿Para qué escribirte?

Pienso que es, por no juzgarlo a fondo, INÚTIL escribirte  y más aún PENSARTE, si dejas a medias mis mensajes y en cuartos mis pensamientos.

Si con evadir la realidad crees que borras lo que yo recuerdo, y que en realidad debería  olvidar, estás equivocado… sólo lee que escribo lo que quieres leer.

Y me pregunto ¿para qué escribirte? si mis mensajes no pueden pasar la barrera que pones en tu corazón y me la impones a mi alma, si cada vez que quiero ser yo, pretendo ser la insensible y la que nunca se quiere volver a enamorar y menos de ti… de ti NO porque no se puede esperar el tren que pasa por otro lugar, porque no se puede ver el sol de noche, porque no se puede conversar con un espectro y porque no puedo decirte lo que siento si tú no me corresponderás.

Ahora me doy cuenta que solo escribo sin sentido, sin razón y sin ti…



{15 Enero 2010}   ¡I enjoy being a woman!

Cuando los niños de mi barrio salían a jugar fútbol en la calle y sus padres les dejaban, cuando se caían y no corrían tras ellos o  cuando se ensuciaban la ropa  y no les decían nada, entonces yo me preguntaba ¿por qué no fui hombre? Incluso hasta la adolescencia continuaba mi inquietud porque mi madre, siempre que le pedía algún permiso me decía: “acaso eres hombre para que salgas sola y a estas horas” (18h00) y pensaba que tal vez la naturaleza se equivocó porque amo los carros, el fútbol, el riesgo o cosas que los demás me catalogarían como “carishina”.

Sin embargo, el tiempo pasó, pasó y sigue pasando y me dí cuenta que en el mundo las mujeres somos las que tenemos las de ganar…

Cuando un hombre nos invita a salir, las mujeres no nos preocupamos de quien va a pagar la cuenta, ya sabemos quién lo hará. O cuando nos toca alguna actividad dura, porque somos el “sexo débil”, ya sabemos quién nos debe ayudar. O si nos interesa alguien pues debemos comportarnos como la cenicienta en espera de ya sabemos quien para que nos enamore.

Y aún así, solo se habla de que las mujeres fomentan el machismo y ¿qué de los hombres que promueven el feminismo?

Estamos en una época de igualdad de derechos, dónde hombres y mujeres valemos lo mismo, sin que eso implique que ellos dejen su caballerosidad  y nosotras nuestra delicadeza.

Pero ya siendo subjetivamente femenista, no podemos negar que las mujeres tenemos lo nuestro y es que a veces sólo basta una mirada o una sonrisa para que un hombre nos regrese a ver e, incluso, para que ablande su esencia machista para siempre.



{6 Enero 2010}   ¿Toca escoger?

Como dice mi mamá: siempre me salgo con la mía, aunque las cosas no me salgan como esperaba; tal vez porque tengo muchas expectativas de lo que quiero conseguir o paso idealizando algo que en realidad no existe.

Me refiero a esto porque es lo que a menudo me sucede cuando me empeño por conocer a una persona, que a la final resulta que no es como yo la imaginaba y termino convenciéndome que es mejor haberla tenido con un signo de interrogación por siempre.

¿Será acaso que es preferible quedarse con la duda del “que hubiera pasado si…” o es mejor sufrir una decepción?

Nunca escogería la primera, no podría resignarme a perder. Pero tampoco me gustaría sufrir otra desilusión, solo por idealizar a las personas. Bueno, al fin y al cabo, no todo es malo; por lo menos, las personas deben tener algo de lo que imaginamos, por eso es que llamaron nuestra atención.

Pero ya, Didis, deja de crear y empieza a creer en la realidad. Y esa realidad ahora me dice: ¿toca escoger?



{5 Enero 2010}   Una de cal y una de arena

Ayer me di cuenta que pierdo totalmente el control cuando la ira se apodera de mí. Por suerte, rara vez tengo iras y pocas personas me han visto realmente enojada; pero lo que me preocupa es la forma tan fuera de sí en la que actuamos ciertas personas cuando solo existe la ira.

Palabras sacan palabras, gestos sacan gestos. ¿Cuántos de nosotros no hemos dicho o hecho cosas que no queríamos o no pensábamos en un momento de enojo? Pues seguramente la gran mayoría. ¿Será que este es el momento perfecto para deshagarnos y luego tener una excusa para disculparnos? o ¿será que en verdad dejamos de ser nosotros mismos para convertirnos en unos salvajes que actúan simplemente por instinto?

Es verdad que tengo mi carácter, que ni yo misma a veces lo soporto, pero nunca he sido partidaria de la violencia; sin embargo, el rato de la ira no se puede medir el grado de agresividad que uno adquiere. Y no me gustaría imaginar si me llegara a enfrentar con alguien tan iracundo como yo en un momento así, porque no sabría quien sería el más afectado.

Lo único que tengo claro es que no quiero volver a vivir un momento de ira y que si intento repetirlo, pues que alguien tolerante, prudente, tranquilo y sobre todo SABIO me ponga un STOP, pero de verdad.

Conclusión: no podría convivir con alguien que me dé la contra, porque armaríamos la pelea; pero tampoco con alguien que me dé por mi lado, porque nunca acabaríamos de pelear.

“No me entiendas, sólo quiéreme y dame una tregua” 



  1. Decir hola y no esperar una respuesta.
  2. Recibir una abrazo, un roce casual de mano, un cruce de miradas o cualquier tipo de contacto físico y ya no sentir los latidos rápidos del corazón y ni las dichosas mariposas.
  3. Acudir a los lugares en común sin querer pasar desapercibid@.
  4. Escuchar que hablan del ex y quedarse un rato haciendo memoria y decir “aaah él/ella”.
  5. Deshacerse de los recuerdos (regalos, tarjetas, fotos, cds, cartas, etc. etc.), que antes conservábamos, pero que ahora ya no nos interesan.
  6. Hablar de un tercero sin poner cara de “ups, la regué”.
  7. Sentir agrado, no tanto alegría, por la “relación perfecta” del ex.
  8. Escuchar canciones románticas o “nuestra canción” y ya no acordarse del ex.
  9. Interesarse por otra persona sin recurrir a las comparaciones de la antigua relación.
  10. Que el/la ex te confiese que aún te quiere y ser capaz de decirle “yo no” y sobre todo sentir que eso  es verdad.


{3 Enero 2010}   ¡Soy patética!

Una y otra vez… una y otra vez… ahí estoy escribiendo. ¿Y para qué? para burlarme de mí misma o sentir la alegría o tristeza de lo que conforma mi vida…

Y si lo que escribo resulta cursi (por haber estado enamorada), divertido (por ver con risa la vida), ofensivo (por defender mis convicciones) o, en general, PATÉTICO (por ser capaz de conmover con la tristeza, melancolía o cualquier sentimiento), pues si lo admito soy patética…

Sobre todo cuando tengo una pelea y me muerdo la lengua por no decir todo lo que me provoca la ira de momento (PATÉTICO NO CONTINUAR LA PELEA).  Cuando tengo un mal día y lo único que quiero es salir a distraerme y desconectarme de la realidad (PATÉTICO NO QUEDARME ENCERRADA EN CASA). Cuando mis amigos se sienten tristes y les hago bromas o les cuento las anécdotas más ridículas del mundo (PATÉTICO NO QUEDARME CALLADA). Cuando demuestro lo que siento y no me da miedo decirlo (PATÉTICO EN CAMBIO QUEDARME CALLADA). Cuando defiendo lo que pienso, digo y siento (PATÉTICO NO LLEVAR LA CONTRA).

Y aún más patética por  no sentir vergüenza, a lo mucho, ajena.



etcétera